Los videojuegos son los reyes de youtube

Si en el momento de empezar a leer este post piensas que los videojuegos son irrelevantes, pasajeros o para un perfil minoritario, es muy posible que dentro de 5 o 10 años estés totalmente fuera de la cultura popular contemporánea. De hecho es posible que ya estés fuera y no lo sepas.

¿Por qué tan tajante?

El youtuber más seguido del mundo es PewDiePie, un tío con más suscriptores que Justin Bieber (8 millones) o Rihanna (12 millones). Este tío tiene, 25 millones de seguidores. Para que nos hagamos una idea de la escala, el momento más visto de la TV española, los penaltis de España-Italia del 2008 tuvo 12,7 millones de espectadores. La mitad.

En concreto se estima que se esté embolsando de 120.000 dólares a 1 millón al mes solo por jugar a videojuegos, y las únicas cuentas que le superan son suscripciones a páginas que engloban otras, como música, noticias o gaming.

¿Es un raro fenómeno guiri?

No, para nada.

En España los 2 youtubers más potentes que hay se dedican a subir gameplays (cómo juegan, vaya). Son ElRubiusOMG y WillyRex, los dos youtubers de videojuegos. Si pasamos al cuarto de la lista, JPelirrojo, tiene una lista de gameplays de videojuegos.

Pero entonces, ¿es un fenómeno exclusivo de Youtube?

Pues tampoco.

Si nos vamos a los e-sports (algo así como ligas de deportes electrónicos) podemos ver datos curiosos, como que en Corea del Sur un 20% de la población sigue regularmente las competiciones de e-sports. Esto son 10 millones de personas. Es decir, el Starcraft es a Corea del Sur como el fútbol a España.

La principal diferencia es que los e-sports hace 10 años apenas existían, y el fútbol bebe de siglos de arraigo y beneplácito social.

¿Y cuál es la moraleja?

En realidad no hay ninguna. El ocio electrónico está aquí para quedarse, y a medida que se vaya haciendo más social, más espectacular y más accesible tendrá una mayor relevancia en la cultura popular.

Como industria los videojuegos ya superan las cifras del resto de industrias culturales tradicionales (música, libros, cine, televisión) y es probable que su influencia cultural esté llegando al mismo nivel, pero en una generación más joven, que llega sin prisa y sin hacer ruido, y que está desplazando a la actual.

Esta “geekización” es una realidad, y que si quieres mantenerte al día de la cultura que produce la sociedad contemporánea más vale que Bioshock, Portal, Valve, Warcraft o Sid Meier te suenen al mismo nivel que Cristiano Ronaldo, Versace, Murakami o Ferrari.

O no, es tu decisión. El mundo cambia rápido, y en 3 años se puede pasar de una habitación a llenar estadios. Y en última instancia, el mundo cambia con tu aprobación o sin ella, y tú eliges si subirte al tren o pasar el relevo.