¿Quién es Hatsune Miku?

En el 2002 aparecía la película S1m0ne, una cinta que coqueteaba con la idea de una actriz virtual. Aunque ese concepto termina siendo lo único interesante de la película, también resultó ser una premonición de los tiempos que corren.

Hatsune Miku es una idol japonesa, es decir, una superestrella que ha llegado a la fama parcial o completamente a través de su físico. Actúa en conciertos, tiene su propia serie de televisión, figurillas con su forma… Lo único que tiene de especial es que es una construcción, una personalidad y apariencia modelados a través de diseño y software a la que siguen miles de japoneses.

Aquí podéis ver una de sus actuaciones en directo:

Hoy por hoy no parece plausible un escenario en el que los actores desaparezcan de la escena, y me atrevo a decir que mientras exista el cine y la televisión como los conocemos eso no pasará, pero también es cierto que las nuevas posibilidades de representación de avatares de este tipo -proyección holográfica, edición digital, videojuegos, series de animación…- y la reducción de costes a la hora de aplicar algunas de estas soluciones hacen más fácil la creación de individuos ficticios que cumplan una función antes solo accesible para seres humanos de carne y hueso.

Y aunque no se vuelva algo mainstream, pone un precedente peligroso sobre la mesa: las celebridades ejercen una influencia apabullante sobre nosotros -¿por qué si no las marcas las contratarían para promocionar sus productos y servicios?-, y una cosa es que una celebridad se asocie con una marca, pero cuando es la marca, la organización o la causa la que se apropia de una superestrella para cumplir una función determinada, la cosa toma un cariz algo oscuro.

Quizás, en un toque más -o menos- de ciencia ficción, el capítulo de Waldo de Black Mirror lo dijo de forma más eficaz y contundente que yo.

  • Mola la japo esta, aunque hace más de 15 años que Gorillaz ya empezó haciendo lo mismo. Por cierto recomiendo ver la peli “The Congress” que trata precisamente el tema de los actores digitales.