“Estamos cerca de la primera muerte por realidad virtual”

El otro día el desarrollador Denny Unger comentó en una ronda de preguntas y respuestas sobre Realidad Virtual que “estamos muy cerca de tener la primara muerte por realidad virtual”.

Según su planteamiento, recogido en gamesindustry, los nuevos dispositivos de realidad virtual ofrecen una experiencia tan inmersiva que es capaz de hacer sentir experiencias mucho más intensas, y que si se utilizan para juegos que busquen inspirar miedo o asustar al usuario, pueden acabar matándolo. De hecho, Denny no duda de que esto ocurrirá más pronto que tarde.

En el fondo esto no es raro, ya hay personas que han fallecido tras sesiones demasiado prolongadas de juego, por lo que no es de extrañar si pensamos que puede suceder lo mismo si el estrés se acentúa y la experiencia más absorbente. Al fin y al cabo, ya he visto youtubers llorar del miedo con algunos juegos del dispositivo. Y eso que son indies con unos recursos limitados detrás.

Así que, ¿morirá la gente por utilizar estos dispositivos? Pues casi con total seguridad, sí.

Igual que una montaña rusa, que saltar en puenting o hacer paracaidismo tienen advertencias y limitaciones de la responsabilidad de la empresa, es posible que empecemos a ver anuncios similares no solo en el Occulus Rift, sino en otras formas de ocio interactivo. Los videojuegos imitan a la vida, y con ello nos llevan cada vez más cerca de sentir de verdad, de hacernos daño de verdad, pero también de permitirnos reflexiones más profundas, relaciones más complejas y en definitiva, una repertorio emocional e intelectual que, quizás, quedaba reservado a la literatura.

Es cierto que de momento estamos utilizando este medio para matar todo lo que se mueve o mostrar conductas repudiables, pero las muestras de que el sector está madurando y tiene ganas de llegar a nuevos campos son obvias, y de una forma o de otra, la realidad virtual y todas las formas en las que se expanda el videojuego, van a darnos experiencias de muerte