¿Por qué matamos a nuestros Sims?

El otro día, mi amiga Teté me hizo una propuesta: “Deberías escribir sobre por qué la gente mata a sus Sims”. Ya sabes, como cuando en el videojuego les pones en una piscina y vendes la escalera, o les pones a cocinar en una habitación sin puertas y llena de muebles inflamables.

Al principio pensé que no tenía mucho que ver con la temática del blog, pero pensándolo bien, esto trata del ser humano interactuando con la tecnología, y por eso matamos a nuestros Sims.

Matamos a nuestros Sims porque podemos. Porque su vida está en nuestras manos y no vamos a recibir ningún premio por mantenerlos a salvo ni ningún castigo por asesinarlos. Somos los dioses de esos pequeños seres que se pasean por la pantalla y podemos decidir sobre su vida y su muerte.

Muchos videojuegos basan su mecánica en acabar con simulaciones de humanos, pero como Hotline Miami propone en una tesis jugable brillante, se debe más a la sintestesia -tal como definen esa integración de efectos gráficos y sonido que hace gratificante la experiencia de matar a un enemigo- y necesidad de un arco argumental, un antagonista, una justificación a las acciones del personaje, que achacable al sadismo del jugador.

Sin embargo en juegos como los Sims la trama la pones tú, el efecto sinestésico para acabar con tus personajes no existe. Es una expresión de curiosidad, poder y control. Esto no quiere decir que seas un sádico: es la misma expresión que matar hormigas en el parque, pero al ser personajes de un videojuego, no te convierte en un potencial psicópata.

Aún así, resulta interesante que, cuando tenemos control sobre algo o alguien, una de las respuestas más humanas sea romperlo. Quizás ahora no suponga un problema moral, pero, ¿y cuando consigamos simulaciones de Inteligencias Artificiales más convincentes? ¿Alguien pondrá en duda la legitimidad de acabar con ellas? ¿Seguiremos intentando matarlos cuando adquieran alguna capacidad para el sufrimiento? Hay que tener en cuenta que ya está en marcha el primer proyecto para digitalizar un animal.

Seguro que son preguntas precipitadas, pero estoy convencido de que dentro de 15 años nos vamos a plantar con el primer videojuego que simula o emula patrones de comportamiento naturales de animales, aunque sean sencillos, y viendo cómo somos, puede que el instinto de supervivencia y el querer evitar el dolor sean algunas de las primeras cosas que consigamos poner en una IA de este tipo. Y si no hemos tenido esta discusión antes, vamos a tenerla con ese juego sobre la mesa, y puede llevarnos a un terreno incómodo desde una perspectiva ética.

  • Bruno, adoro tu optimismo, y ojalá tengas razón cuando dices que un simulador de comportamientos animales logre poner sobre la mesa ciertos témas éticos… pero me dá que vamos a necesitar algo más tal y como lo llevan las manifestaciones antitaurinas y las protectoras de animales.