Las páginas de citas son e-commerces de carne

Vivimos en una sociedad hipersexualizada.

Nos quejamos -con razón- de la utilización de la figura de la mujer como reclamo, pero es algo que transciende el género: utilizamos a otras personas como reclamo, utilizamos el deseo sexual como comodín para cualquier cosa que queramos vender o comunicar.

Esto nos lleva a convertir a las personas en cosas, a recibir impactos sexuales cada pocos minutos y estar en un estado continuo de excitación. A pesar de su decepcionante final, para mí la película Don Jon lo resumía a la perfección: internet, el porno, la inmediatez… todo ha creado unas expectativas imposibles de cumplir que han dado pie a una de las generaciones más insatisfechas con una realidad para la que los medios e Internet no les habían preparado.

Si no te da miedo ver una teta, este trailer lo explica a la perfección (Ojo, no lo veas si estás en el trabajo)

Y aquí es donde vienen los sitios de citas.

No es que no tengamos tiempo o habilidad para conocer a alguien, sino que el proceso de seguir con tu vida hasta que das con alguien que te parece correcto resulta tan inconveniente y anacrónico que buscamos una solución instantánea. Quiero enamorarme ya. Quiero tener pareja enseguida. Quiero echar un polvo esta noche.

Si de paso cogemos todo lo que hemos aprendido de e-commerces de todo tipo para vender los productos, que nos entren por los ojos y tenerlos 24H en casa, tenemos un e-commerce de éxito actual.

Es el caso de Adopta un tío, que lejos de huir de esta realidad la defiende. Trata a los hombres como productos de una tienda online, con paquetización, descuentos y promociones incluidos. Corremos el velo y vemos que, definitivamente, es mucho más cómodo sentarnos frente al ordenador y encontrar el amor a golpe de tarjeta de crédito (o de registro, o de micropagos) que ir dando tumbos por la vida de forma totalmente ineficiente.

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El resultado optimiza de tal forma tu tiempo que el proceso de encontrar un/a compañero/a de por vida -o de las próximas 2 semanas- es peligrosamente similar al procedimiento que seguiríamos para comprar un vibrador o una vagina en lata en cualquier sex shop online. Vemos a las personas como productos, en recuadros con sus principales características y sus productos relacionados. Y la moraleja de esta historia es, en parte, que debemos saber vernos a nosotros mismos del mismo modo para saber vendernos mejor: a potenciales parejas, a potenciales amigos, a empleadores, al mundo entero mediante Internet y las Redes Sociales.

No estoy en contra de estas herramientas. Me parece genial que exista Badoo como última opción si esta noche no has ligado. Que tengas adopta un tío si vas a pasar el verano solo en Madrid y necesitas algo con lo que matar el tiempo estos meses. Incluso que utilices páginas como meetic o match.com si te sientes solo y buscas algo a largo plazo, pero no quieres salir a la calle a buscarlo. Solo me preocupa la implicación de que la mercantilización del ser humano trascienda de lo sexual a lo sentimental. Que la búsqueda de pareja pase de ser algo orgánico a un acto de consumo que roza lo egoísta.

Parece que todos estemos conteniendo el aliento hasta el momento de poder adquirir un compañero totalmente virtual. Un robot amante como Jude Law en inteligencia artificial, que nos proporcione un superficial bienestar emocional y enormes cantidades de sexo, pero al que podamos tratar como al objeto que es. Y así cumplir nuestro deseo más ansiado, cortar definitivamente con el resto de seres humanos y ser el centro de un pequeño microcosmos de entidades a nuestro alrededor que han sida fabricadas para amarnos.

  • Interesante post. Estoy de acuerdo solo a medias, creo que las páginas de citas online son la consecuencia y no la causa de la mercantilización de de las relaciones humanas. El capitalismo ha impuesto su lógica también en la manera de relacionarnos, por ejemplo en el hecho de que nos aburramos de la pareja con tanta rápidez y busquemos siempre la novedad, los hay que cambian de novia más frecuentemente que de iPhone (y cambian de iPhone dos veces al año). Relaciones desechables, relaciones kleenex. Las páginas de citas solo aprovechan (y rentabilizan) esta tendencia ya asentada socialmente, no creo que la generen.

    • Totalmente de acuerdo contigo, de hecho si mi opinión parece la contraria es que no he sabido expresarla correctamente.

      Como siempre, un lujazo tenerte como lector 🙂