Los fallos más garrafales del crowdfunding

El Crowdfunding es uno de los elementos más disruptivos que se ha introducido en los modelos de financiación, planificación y gestión de cualquier industria.

No solo permite a creadores encontrar financiación para proyectos que despiertan el interés de otros, sino que permite a personas normales, con una inversión muy limitada, formar parte de un proyecto más amplio con el que obtener un beneficio emocional o tangible.

Kickstarter está aún celebrando los éxitos del 2013, entre los que se cuentan más de 3 millones de backers (personas que apoyan proyectos) y 480 millones de dólares de inversión. Por cierto, si hacéis el cálculo, son 160$ de nada de inversión media por backer.

¿Sus éxitos?

Lanzar un satélite al espacio, consolas de videojuegos, smartwatches que se adelantaron a la tendencia del mercado o mandar raperos a corea del norte.

En lo que parece que nadie se fija es en las grandes decepciones que también ha arrojado Kickstarter. Dentro de que es una herramienta magnífica, debemos tener en cuenta que también puede resultar peligrosa, y hay algunos casos de los que podemos aprender.

Casos de fallos garrafales de crowdfunding

  • Consigue más de 50K$ para desarrollar un videojuego, y dos años después dice que se equivocó y que se le ha acabado el dinero. Ahora está pidiendo ideas a sus backers para ver si pueden llegar a alguna solución, pero en general están muy, muy cabreados.
  • Pierde más de 7.000 dólares al reembolsar su dinero a los backers. Si llega un momento en el que crees que no vas a poder entregar el producto, es importante que valores la posibilidad de reembolsar el dinero a los que te han apoyado. Eso sí, ten en cuenta que kickstarter nunca va a devolverte tu fee, así que perderás tiempo y dinero.
  • Enseña al mundo el Hanfree, un armatoste monstruoso para sostener el iPad. Milagrosamente consigue financiación, y después no consigue llevarlo a cabo y tampoco devuelve el dinero. ¿Conclusión? Una cruzada que ha terminado con los datos personales del responsable en Internet, y posiblemente muchos más cerrojos en la puerta de su casa.
  • Consigue 120.000 dólares y acaba con una demanda conjunta: Al menos esta tiene final feliz. Un proyecto para un juego de mesa busca reunir 35.000 dólares consigue más del triple, y aún así no consigue entregarlo. Ante la falta de transparencia los backers se cabrean y empiezan a montar una demanda. Por suerte una tercera compañía se hace cargo y actualmente está haciendo llegar el juego a los que contribuyeron a crearlo.

Si quieres un listado más detallado, puedes echar un ojo a los proyectos de crowdfunding que aunque hayan conseguido sus objetivos no se llevaron a cabo, en esta conversación en Reddit.

¿Qué lecciones aprendemos?

No te metas en proyectos que no puedas abarcar, empieza pequeño, asegúrate de poder devolver el dinero y, si todo lo demás falla, cámbiate de nombre y huye a México.

  • No me jodas! Yo he ayudado con un libro y aún no me llegó…los habrá quemado, estará tomándose un daikiri a mi costa…próximo capítulo en sus casas! Jajajajaja

    • Bruno

      ¿En serio? Qué putada!

      La verdad es que por la nota que escribió no creo que se fuese a las Bahamas, sino que calculó mal, utilizó parte del dinero para vivir o subsistir mientras, y algo muy dentro suyo hizo crac.

      Lo malo es que has perdido tu dinero, tu retribución es que el tío puede estar llevando una camisa de fuerza en estos momentos.